Es aquí donde comienzas a cuestionarte que tan minusválido eres realmente, dependes de la sinceridad de tus sentidos, oír las aves cantar en el crepúsculo del día, palpar las secas y barnizadas maderas de aquella banca ubicada a cien pasos del metro universidad de chile, saborear el aroma de cada persona que transita, gritos, palabras , ¡la segunda!, todo es familiar, aun esperas a la persona que ayer se sentó junto a ti, su aroma sabor canela te marea, te excita, no sabes quien es, no hablas, sabes que la conoces es hora de partir, esta obscureciendo solo vez las luces, sombras y te imaginas y la imaginas…
Comencé a caminar, imaginándome cada persona, que sentía pasar a mi lado, llego al metro, alguien me toma del brazo, - Reconociste su olor, caminas, respiras, te volteas, mientras bajas las escaleras, ella comienza a hablarte.- “¿hacia donde vas?”,- su voz femeninamente grave, te hipnotiza, respira!, respira!- voy a la estación Príncipe de Gales, - Tu voz tembló como aquella vez cuando Roció decidió darte un beso de sorpresa.- “yo vivo en santiago cerca de republica, ahora voy a casa de mi hermana que vive, cerca de la estación Simón Bolívar, así que vamos hacia el mismo lado”- y el viento del metro toca tu cara, se aproximan a la boletería, compras el pasaje, sabiendo que tienes tarjeta, caminan, abordan, te sientas respiras profundamente, ¡por que suspiraste!, te sonrojas- ¿Cómo te llamas?- preguntas mas seguro, ya te sientes mas tranquilo, tu respiración se a calmado, sentado acomodas el bolso en tus piernas y esperas ansioso su respuesta.


Está raro tu blog wn..
yo realmente noentiendo este texto... es parte de novela??, alguna experiencia real??
Igual es un plano trascedente extraño... esos planos los dan casi siempre los afectos provenientes un otro(a) que atrae...
saludos, pasa por el mio!